Delantales de cocina: tipos, usos y claves para elegir el mejor en tu entorno profesional

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Al imaginar una cocina profesional, la mente evoca imágenes de hornos humeantes, cuchillos afilados y el ritmo frenético de un servicio. Desde luego, se trata de un entorno de alta exigencia: calor, rapidez y movimiento constante. 

En este escenario, garantizar la seguridad laboral del equipo es tan importante como la calidad en los platos. Si bien la protección se asocia con el calzado o los guantes, hay una prenda subestimada que funciona como una auténtica primera línea de defensa: el delantal de cocina.

El delantal es más que un accesorio estético. En el trabajo, es una barrera protectora frente a riesgos cotidianos como las salpicaduras de aceite, las quemaduras leves o el contacto con sustancias químicas de limpieza. 

Su uso es básico para la higiene de los alimentos y la prevención de riesgos que, con el tiempo, pueden afectar la salud del trabajador.

En este artículo, analizaremos por qué se le considera un Equipo de Protección Individual (EPI) en muchos contextos, qué factores son importantes al elegir el modelo ideal y cómo debe integrarse con el resto del vestuario laboral para conseguir una máxima seguridad. Por último, veremos las prácticas de mantenimiento que aseguran su durabilidad e higiene.

¿Por qué el delantal de cocina es un EPI en entornos profesionales?

Aunque el delantal se vea como parte del uniforme, en cocinas industriales o de catering su función es de protección. 

Se utiliza para reducir la exposición del trabajador a riesgos inherentes a su actividad, lo que lo convierte en un elemento de protección.

Al evaluar un puesto de cocina, se identifican amenazas constantes que el delantal debe mitigar:

  • Riesgos térmicos: Actúa como primera barrera contra las salpicaduras de líquidos a alta temperatura (aceites, caldos) y reduce el impacto del calor radiante de hornos y parrillas en el tronco.
  • Riesgos mecánicos: Ofrece una capa extra de defensa contra pequeños roces con utensilios o el contacto accidental con bordes afilados, algo muy importante en el trabajo acelerado.
  • Riesgos químicos y biológicos: En la limpieza y preparación, evita que detergentes fuertes o fluidos de alimentos crudos entren en contacto directo con la piel, previniendo dermatitis o irritaciones.

El principal objetivo del delantal es interponerse entre el peligro y la ropa o piel del usuario para:

  • Evitar escaldaduras: Un material adecuado (lona, vinilo) previene que el líquido hirviendo penetre y cause una lesión térmica en la zona frontal.
  • Garantizar la higiene: Es fundamental para el control de la contaminación cruzada, protegiendo los alimentos de la suciedad de la ropa del trabajador y viceversa.
  • Protección superficial: Actúa como un escudo que permite retirar la prenda rápidamente en caso de contacto con químicos leves, evitando su penetración en otras capas de ropa.

En entornos de producción masiva o donde el nivel de riesgo y las exigencias de higiene son máximos (hospitales o catering a gran escala), el uso de delantales impermeables y robustos es indiscutible para cumplir con las normativas sanitarias más estrictas.

Por otra parte, los delantales de cocina aportan imagen de profesionalidad, higiene y cumplimiento normativo.

Un delantal limpio y con buen ajuste es un indicador visual de que la empresa prioriza la higiene y la seguridad. Eso genera confianza y es un factor a favor en las inspecciones de sanidad, proyectando una imagen de orden y compromiso con el bienestar del equipo.

Como ves, el delantal es una pieza fundamental que interviene en la seguridad física y en la higiene alimentaria. Por ello, debe seleccionarse con la misma seriedad que cualquier otro elemento de protección.

¿Qué debes tener en cuenta al elegir delantales de cocina profesionales?

La selección correcta de un delantal profesional debe encontrar el equilibrio perfecto entre protección, comodidad y funcionalidad específica para el puesto. 

Un delantal de cocina bien elegido permite al trabajador moverse sin restricciones mientras mantiene un alto nivel de seguridad.

Así que, vamos a profundizar en los aspectos que debes tener en cuenta a la hora de elegir delantales de cocina:

  1. Tipo de cocina: tradicional, industrial, rápida, por turnos, etc.

El tipo de cocina define los riesgos dominantes y, por lo tanto, el material necesario:

  • Cocina tradicional o a la carta: Se prioriza la movilidad y la transpirabilidad. Se usan delantales de algodón o lona resistentes a la abrasión y fáciles de lavar.
  • Cocina industrial o colectividades: El riesgo principal es la exposición a la humedad y químicos de limpieza. El delantal debe ser impermeable (PVC o Poliuretano), resistente al agua y a los desinfectantes fuertes.
  • Obradores, pastelerías o panaderías: El foco está en la ligereza y la transpirabilidad, ya que el riesgo de calor directo es menor. Se utilizan materiales de algodón ligero.
  • Zonas de manipulación de carnes y pescados: El delantal requiere una resistencia especial a las grasas animales y una desinfección fácil. Los modelos de Nitrilo o Vinilo son ideales por su superficie lisa e impermeable, que resiste los agentes biológicos.
  1. Material: resistencia, limpieza, transpirabilidad

La composición del delantal es el factor técnico que define su capacidad de protección:

  • Algodón o Lona (Poliéster/Algodón): Son transpirables y cómodos, ideales para cocinas «secas», pero absorben líquidos.
  • PVC o Poliuretano (PU): Totalmente impermeables, son la opción más efectiva contra líquidos calientes y químicos. Son menos transpirables.
  • Nitrilo o Vinilo: Excelentes para la manipulación de alimentos grasos y para mantener una higiene alta por su resistencia a los aceites y su fácil desinfección.
  • Material Ignífugo o resistente a la llama: Necesario en puestos muy cercanos a fuego abierto o planchas de alta temperatura, ya que evita que la prenda se prenda o se derrita.
  1. Ajuste y comodidad: tirantes cruzados, hebillas, cintas traseras

Un delantal que es incómodo restringe el movimiento y puede ser utilizado de forma incorrecta. El diseño del sistema de sujeción es imprescindible:

  • Tirantes Cruzados (Tipo «X» o «H»): Este diseño es clave desde un punto de vista ergonómico, ya que distribuye el peso sobre los hombros, aliviando la tensión en el cuello que, a largo plazo, puede generar problemas cervicales o de espalda.
  • Sistemas de ajuste: Las hebillas o cintas deben ser robustas y permitir un ajuste rápido y seguro, sin oprimir. Es importante que sean fáciles de soltar en caso de emergencia.

Compatibilidad con el resto del uniforme o vestuario laboral

El delantal debe permitir el movimiento natural y no interferir con otros EPI (como los guantes). Es clave que el delantal sea compatible con las chaquetillas transpirables y otras capas que se usen debajo para asegurar una buena regulación térmica.

Normativa aplicable: EN 340 / EN ISO 13688 y UNE-EN 13034

Para asegurar la protección, es importante verificar las certificaciones:

  • EN ISO 13688: Es la norma básica para la ropa de protección laboral, regulando requisitos generales como la inocuidad, el confort y la resistencia de la prenda.
  • UNE-EN 13034: Si el trabajo incluye riesgo de salpicaduras de agentes químicos (como desinfectantes), esta certificación asegura que el material proporciona una barrera eficaz contra líquidos peligrosos.

Como ves, la elección del delantal debe ser un proceso detallado que considere el riesgo del puesto, eligiendo el material con la certificación y el diseño más adecuados para el día a día.

Combinación de los delantales de cocina con otros EPI para garantizar la seguridad

La seguridad en la cocina se basa en un sistema de defensa donde el delantal se combina con otros EPI para asegurar la protección integral del trabajador frente a riesgos inmediatos y la exposición continua.

Así, la suma de los diferentes elementos minimiza la exposición continua a riesgos, un punto clave para evitar el desarrollo de enfermedades profesionales.

A continuación, listamos los principales elementos de seguridad con los que se ha de combinar el delantal de cocina para garantizar la seguridad:

Calzado de seguridad: para evitar caídas en zonas húmedas

El riesgo de caídas por superficies húmedas o grasas es constante.

  • Calzado antideslizante: Es imprescindible usar calzado con suela certificada (generalmente SRC) que mantenga el agarre en suelos grasientos.
  • Sinergia: El delantal desvía los líquidos hacia el suelo, por lo que el calzado debe ser impermeable y antideslizante para que el movimiento sea seguro, previniendo accidentes y fatiga.

Gafas de protección: Especialmente útiles para trabajar con productos químicos de limpieza o en zonas de alto contacto con sustancias biológicas

La protección ocular es necesaria para prevenir lesiones graves:

  • Durante la limpieza: Evitan el contacto directo de los ojos con salpicaduras de productos químicos concentrados (lejías, desengrasantes).
  • En preparación: Protegen contra la proyección de fluidos biológicos o vapores irritantes al manipular alimentos crudos.

Gorras o cofias: prevención de contaminación cruzada

Las gorras o cofias cumplen una doble función básica:

  • Protección alimentaria: Evitan que el pelo caiga en los alimentos, siendo un método muy eficaz para la higiene.
  • Comodidad del trabajador: Mantienen el cabello recogido y fuera del rostro, lo que mejora la concentración y la seguridad al trabajar cerca de fuentes de calor.

Guantes anticorte: tareas de manipulación directa de alimentos o utensilios afilados

Los cortes son la lesión más común.

  • Guantes de malla o fibra: Son indispensables para tareas de alto riesgo como el deshuesado o el fileteado, protegiendo la mano de la hoja.
  • Guantes de protección química: Se utilizan para la limpieza, evitando que los productos corrosivos penetren en la piel y causen irritaciones.

Vestuario laboral cómodo, lavable e higiénico: mejora el confort y la durabilidad

La ropa bajo el delantal debe ser de tejidos que soporten el lavado industrial y que ofrezcan transpiración. El delantal es una capa que aísla, por lo que la ropa interior debe permitir la salida del sudor para regular la temperatura corporal y prevenir el agotamiento térmico en zonas de calor.

La correcta combinación de todos estos elementos garantiza que el profesional de cocina esté protegido contra los riesgos inmediatos y la exposición prolongada que puede generar patologías a largo plazo.

Mantenimiento de los delantales de cocina: higiene y durabilidad van de la mano

delantal

Un delantal profesional que no se cuida pierde su capacidad protectora y se convierte en un riesgo. El mantenimiento es básico para asegurarse de que siga siendo una barrera eficaz:

Lavado diario a temperatura recomendada

El lavado es imprescindible debido al contacto constante con grasas y suciedad:

  • Frecuencia: Debe ser lavado o desinfectado a diario.
  • Temperatura: Es importante seguir las instrucciones del fabricante, usando altas temperaturas (60°C o más) para desengrasar y desinfectar.
  • A evitar: No usar suavizantes, ya que deterioran los tratamientos impermeables o ignífugos del tejido, comprometiendo la seguridad.

Inspección de costuras y desgaste en zonas críticas

El trabajador debe realizar una inspección visual antes de cada uso:

  • Revisar las costuras: Si se abren, comprometen el ajuste.
  • Buscar roturas o abrasiones: En delantales impermeables (PVC), hay que buscar grietas en el recubrimiento; si aparecen, el delantal pierde su función de barrera y debe ser sustituido.

Sustitución periódica o uso de recambios desechables en entornos con alta rotación

Los materiales tienen una vida útil limitada y pierden sus propiedades:

  • Sustitución: Se debe reemplazar cuando el tejido se adelgaza, pierde consistencia o, en el caso de los modelos impermeables, cuando el recubrimiento presenta grietas.
  • Desechables: En entornos de muy alta rotación o con riesgo biológico extremo, se pueden usar delantales de un solo uso para garantizar una higiene absoluta por turno.

Guardado y secado correcto para conservar propiedades impermeables o ignífugas

El proceso de secado influye en la preservación de las propiedades técnicas:

  • Secado: Secar al aire, colgado y estirado. Es imprescindible evitar el calor directo (radiadores o estufas) para no dañar los recubrimientos o tratamientos.
  • Guardado: Almacenar en un lugar limpio y seco, separado de la ropa de calle.

Recuerda que un buen mantenimiento es una inversión directa en la seguridad alimentaria y en la protección continua del profesional en un ambiente tan exigente como las cocinas. 

Reconocer la función protectora del delantal es el primer paso para proteger a tu equipo. No se trata de poner más barreras, sino de escoger la herramienta necesaria y certificada que garantice la higiene y la prevención continua frente a los riesgos de la cocina. 

En ITURRI, entendemos que cada elemento de protección es un escudo para las personas en su entorno de trabajo. Por eso, garantizamos la máxima calidad en todos nuestros productos.

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