En muchos entornos laborales, la exposición a gases o vapores tóxicos es una amenaza muy real.
No siempre son visibles, ni tienen olor, pero pueden ser letales si no se toman las medidas de protección adecuadas.
En este contexto, la máscara de gas se convierte en una herramienta fundamental para garantizar la seguridad laboral de los trabajadores expuestos a sustancias peligrosas.
Pero, ¿sabes de verdad cuándo utilizarla y qué modelo es el adecuado para cada situación?
En este artículo te explicamos qué es una máscara de gas, los distintos tipos de filtros que existen, qué alternativas debes conocer, cómo garantizar su cuso correcto y las claves para un mantenimiento adecuado.
¿Qué es una máscara de gas y cuándo se necesita realmente?
Una máscara de gas es un equipo de protección respiratoria diseñado para proteger al usuario frente a gases y vapores nocivos presentes en el ambiente.
Está compuesta por una parte facial que sella herméticamente el rostro y un sistema de filtrado que retiene los contaminantes antes de que sean inhalados.
¿Es lo mismo que una mascarilla filtrante?
No. Las mascarillas autofiltrantes (FFP1, FFP2, FFP3) están diseñadas principalmente para partículas sólidas y líquidas.
No protegen contra gases ni vapores químicos. La máscara de gas, en cambio, es un EPI especializado que requiere un filtro específico según el contaminante.
Cuándo es necesaria una máscara de gas
- Emergencias químicas o industriales
- Manipulación de sustancias tóxicas o corrosivas
- Trabajo en espacios confinados con posible presencia de gases peligrosos
- Industrias químicas, farmacéuticas, alimentarias o de residuos
- Aplicación de productos químicos en procesos industriales o de limpieza técnica
Factores que determinan su uso:
- Tipo de contaminante
- Concentración del gas
- Duración de la exposición
- Necesidad de movilidad o comunicación
- Presencia de otros riesgos (térmicos, de visibilidad, etc.)
Es importante matizar que la máscara de gas no es un EPI de uso genérico. Su implementación debe responder a una evaluación de riesgos concreta y su elección debe ajustarse al entorno y al contaminante presente.
Tipos de máscaras de gas y cómo elegir el filtro correcto
Existen varios tipos de máscaras de gas en función del nivel de protección requerido y la comodidad necesaria para el trabajador.
Además, cada máscara necesita un filtro adecuado al contaminante.
Vamos a verlo en detalle:
Tipos de máscaras:
- Máscara facial completa (EN 136):
Cubre completamente nariz, boca y ojos. Proporciona el máximo nivel de protección, especialmente en atmósferas donde los gases también pueden afectar la visión o las mucosas. Es el modelo más habitual en ambientes industriales de riesgo medio y alto. - Máscara de medio rostro (EN 140):
Cubre nariz y boca. Más ligera y cómoda, pero no protege los ojos. Indicada para exposiciones puntuales, bajas concentraciones o tareas de corta duración donde no haya riesgo ocular.
Tipos de filtros (según EN 14387):
- Tipo A: vapores orgánicos (solventes, pinturas, pesticidas).
- Tipo B: gases inorgánicos (cloro, cianuro de hidrógeno).
- Tipo E: dióxido de azufre y gases ácidos.
- Tipo K: amoníaco y derivados.
- Filtros combinados: para ambientes donde hay mezcla de varios contaminantes.
Códigos de color y clases:
- Cada tipo de filtro tiene un color asignado (A = marrón, B = gris, E = amarillo, K = verde…).
- Clase 1, 2 o 3: indica la capacidad de filtrado (de baja a alta concentración).
Recuerda que elegir la máscara adecuada es tan importante como seleccionar el filtro correcto. Un filtro inadecuado puede crear una falsa sensación de seguridad y exponer al trabajador a riesgos invisibles.
Otros equipos de protección respiratoria que debes conocer
Aunque la máscara de gas es una de las soluciones más conocidas, no siempre es la más adecuada.
Existen otros EPI respiratorios que pueden ser más eficaces o cómodos dependiendo del entorno. E, incluso, que pueden complementar a la máscara de gas.
Vamos a ver alternativas y complementos:
- Detectores de gases:
No protegen, pero son esenciales para identificar atmósferas peligrosas antes de intervenir. Pueden ser portátiles o fijos y permiten medir gases como O₂, CO, H₂S, CH₄… - Equipos de respiración autónoma (ERA):
Proporcionan aire limpio desde una botella independiente. Son imprescindibles cuando no se puede garantizar una atmósfera respirable, como en rescates, espacios confinados o emergencias químicas. - Equipos purificadores motorizados (PAPR):
Combinan un ventilador, filtros y una máscara facial o casco. Reducen la resistencia respiratoria, lo que mejora el confort en trabajos prolongados y con gran esfuerzo físico. - Máscaras con filtros intercambiables:
Eficientes y reutilizables. Ideales para uso frecuente y económico a medio plazo. Requieren limpieza regular y correcto almacenamiento. - Mascarillas desechables (FFP1, FFP2, FFP3):
Apto solo para partículas, no para gases. Buena opción en entornos con polvo, nieblas o aerosoles de baja concentración.
Ten en cuenta que cada sistema tiene sus ventajas y limitaciones. En muchos casos, la elección debe complementarse con detectores de gases y protocolos de uso definidos.
Normativa y uso correcto de máscaras de gas

El uso de una máscara de gas debe regirse por una serie de estándares normativos y buenas prácticas que garanticen su eficacia real.
Por eso, creemos importante profundizar en ambos aspectos:
Normativa aplicable:
- EN 136: máscaras faciales completas.
- EN 140: medias máscaras.
- EN 143: filtros contra partículas.
- EN 14387: filtros contra gases y combinados.
Buenas prácticas de uso:
- Ajuste correcto:
Es imprescindible realizar una prueba de estanqueidad (fit test) para garantizar que no haya fugas. El vello facial, un mal ajuste o una talla incorrecta anulan la protección. - Vida útil del filtro:
Cada filtro tiene un límite de uso marcado por el fabricante, el tipo de gas y la duración de la exposición. Hay que seguir estrictamente las indicaciones de sustitución. - Mantenimiento y almacenamiento:
Almacenar en lugar seco, protegido del polvo y la luz solar. Revisar válvulas, juntas, elasticidad de correas y estado del visor. - Formación del usuario:
Todo trabajador que utilice una máscara de gas debe recibir formación específica. Un error en la colocación o uso del filtro puede ser crítico en atmósferas tóxicas.
Tener la mejor máscara no sirve de nada si no se utiliza correctamente. La eficacia del EPI depende del mantenimiento, la formación y la revisión constante.
Como has podido comprobar a lo largo de este artículo, la máscara de gas es uno de los Equipos de Protección Respiratoria más eficaces frente a gases y vapores tóxicos, pero también uno de los más técnicos.
En ITURRI te ayudamos a evaluar tus riesgos, seleccionar el modelo adecuado, elegir el filtro correcto y formar a tu equipo para que cada intervención se realice con plenas garantías de seguridad.



