Ropa térmica de trabajo: cómo elegir la mejor protección frente al frío extremo

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Cuando se trabaja en condiciones de frío extremo, el cuerpo humano pierde temperatura más rápido de lo que puede generarla

Y eso no solo reduce el rendimiento físico y mental del operario, sino que también puede provocar problemas por hipotermia, pérdida de sensibilidad en extremidades o, en casos severos, enfermedades laborales. 

En este contexto, la ropa térmica de trabajo se convierte pues en una herramienta imprescindible dentro de cualquier estrategia de seguridad laboral.

Seleccionar el vestuario adecuado no es cuestión de estética ni de comodidad puntual: implica comprender los riesgos del entorno, las exigencias de cada tarea y la normativa aplicable. 

Por eso, en este artículo, te explicamos cómo elegir la mejor protección térmica según el nivel de exposición, el tipo de actividad y la compatibilidad con el resto de Equipos de Protección Individual (EPI).

¿Qué es la ropa térmica de trabajo y por qué es esencial?

La ropa térmica de trabajo es un tipo de vestuario técnico diseñado para preservar el calor corporal, proteger frente a la exposición prolongada al frío y mantener la transpirabilidad durante la actividad. 

A diferencia de la ropa común, esta está fabricada con materiales especiales y suele cumplir normativas europeas que garantizan su eficacia en condiciones extremas.

Aplicaciones frecuentes:

  • Cámaras frigoríficas o túneles de congelado.
  • Almacenes logísticos o plataformas de transporte en invierno.
  • Industria agroalimentaria con cadenas de frío constantes.
  • Obras al aire libre en zonas con bajas temperaturas.
  • Trabajos en altura, minería, o instalaciones en montaña.

Normativas clave que debe cumplir:

  • EN 342: ropa de protección contra el frío de hasta -50 °C. Evalúa el aislamiento térmico, la resistencia al aire y a la humedad.
  • EN 14058: para ropa destinada a ambientes frescos (superiores a -5 °C), típicamente en tareas semiestáticas o interiores refrigerados.

La ropa térmica certificada es un EPI esencial para evitar daños térmicos, pero también para mantener el bienestar, la movilidad y el rendimiento en entornos fríos.

Tipos de ropa térmica de trabajo para frío extremo

Como ya hemos visto, el vestuario térmico debe adaptarse a la tarea, al entorno y al nivel de exposición. Así que, vamos a profundizar en los principales tipos de prendas y sus características técnicas:

  • Parkas:
    Prendas exteriores largas, acolchadas y de alta resistencia al viento y al agua. Incorporan tejidos impermeables y transpirables, con aislamiento térmico multicapa. Ideales para operarios expuestos en exteriores durante largos periodos.
  • Buzos y monos integrales:
    Protección térmica completa en una sola pieza. Muy útiles en tareas prolongadas o donde no se pueden usar capas intermedias. Su diseño evita la pérdida de calor por aperturas o uniones mal selladas.
  • Pantalones térmicos o acolchados:
    Retienen el calor en las piernas y pueden incluir petos que ofrecen mayor protección lumbar. Algunos modelos están reforzados en zonas de fricción y articulaciones.
  • Chalecos térmicos:
    Permiten mantener caliente el tronco sin limitar el movimiento de brazos. Indicados para tareas con cierta movilidad o que requieren manipulación fina.
  • Forros polares técnicos:
    Capa intermedia con excelente relación entre aislamiento y peso. Favorecen la evacuación del sudor y se integran bien con parkas o cazadoras.
  • Cazadoras y chaquetas térmicas:
    Versión más ligera que las parkas, para entornos fríos pero no extremos. Dan libertad de movimiento y protección moderada.

Por supuesto, combinar diferentes tipos de prendas térmicas según las necesidades permite una protección modular y más eficiente, adaptada al tipo de tarea, el entorno y la duración de la exposición.

Cómo elegir la ropa térmica adecuada según el nivel de exposición

Elegir correctamente la ropa térmica es fundamental para evitar tanto el infra-aislamiento (riesgo de lesiones) como el sobrecalentamiento (fatiga, sudoración excesiva, incomodidad). 

Estas son las variables a tener en cuenta:

  • ¿Temperatura constante o variable?
    En cámaras frigoríficas la temperatura se mantiene, mientras que en exteriores puede fluctuar. Esto condiciona el tipo y grosor del aislamiento necesario.
  • ¿Interior refrigerado o exterior con viento y humedad?
    En exteriores se necesita protección contra lluvia, viento y evaporación del sudor. En interiores es más relevante la capacidad aislante y la transpirabilidad.
  • ¿Movilidad necesaria?
    Para trabajos estáticos se puede usar ropa más pesada; para trabajos dinámicos se requieren prendas ligeras y ergonómicas.
  • ¿Necesitas alta visibilidad o protección adicional?
    Existen prendas térmicas con propiedades ignífugas, antiestáticas o de alta visibilidad (EN ISO 20471) según el entorno.
  • ¿Compatibilidad con otros EPI?
    Es fundamental que la ropa térmica no interfiera con arneses, cascos, guantes o calzado de seguridad. El ajuste debe permitir superposición sin comprometer la eficacia de cada EPI.

No existe una prenda térmica universal. Cada trabajo y entorno requieren una evaluación específica para asegurar protección real y confort continuo.

¿Qué errores se deben evitar al seleccionar ropa térmica de trabajo?

ropa termica

Un error en la elección del vestuario térmico puede terminar saliendo más caro de lo que parece. 

Por eso, creemos necesario repasar aquí los fallos más comunes:

  • Usar prendas no certificadas como EPI:
    El hecho de que una prenda “abrigue” no significa que proteja. Las prendas deben estar certificadas bajo las normativas EN correspondientes.
  • Elegir tallas incorrectas:
    Prendas demasiado ajustadas limitan la circulación de aire caliente. Prendas muy grandes generan escapes de calor y riesgo de enganche.
  • No combinar con otras capas técnicas:
    El sistema de capas (interior, intermedia, exterior) permite mayor regulación térmica y adaptación al esfuerzo.
  • Ignorar la transpiración y el confort térmico:
    En trabajos activos, el sudor acumulado puede convertirse en humedad interna y sensación de frío. Las prendas deben permitir evacuar el vapor sin perder aislamiento.
  • Descuidar el mantenimiento y limpieza:
    El aislamiento térmico se deteriora si no se cuida correctamente. Lavar con detergentes agresivos o no secar bien puede reducir la eficacia térmica.

Una mala elección en ropa térmica compromete la salud, pero también el rendimiento, la motivación y la vida útil del EPI.

Como has podido comprobar, la ropa térmica de trabajo es una inversión en salud, productividad y prevención. 

Elegir prendas certificadas, adaptadas a la tarea y compatibles con otros EPI es clave para mantener a salvo a tu equipo en entornos de frío extremo. 

En ITURRI te ayudamos a encontrar la combinación ideal entre protección, ergonomía y durabilidad para cada tipo de operario y condición climática.

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