20/01/2021

@ITURRI blog

Blog dedicado a poner en valor los 70 años de experiencia en la protección de las personas

La protección en las clínicas odontológicas

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En este post nos preocupamos de aquellas pequeñas y medianas empresas dedicadas a un sector en el que no se pueden cumplir las medidas de distancia social, en las que dar un servicio al cliente supone un riesgo para los clientes, los propios profesionales y las familias. Hoy hablamos de las clínicas dentales.

El “When this is over” de este sector se va perfilando poco a poco entre planes estratégicos, recomendaciones y manuales de buenas prácticas, estas nuevas medidas de seguridad parece que han llegado para quedarse, al menos, durante un tiempo.  Tras echar un vistazo a estas propuestas nos damos cuenta de que el cambio que se vislumbra va mucho más allá del uso de EPIS de nuestros profesionales  y parece que va afectar de forma directa a su modelo de negocio, pero veamos  ¿Que ha cambiado?

Vamos a hacer un pequeño resumen de los cambios en diferentes niveles: 

Medidas preventivas

  • Triaje antes de acudir a consulta
  • Evitar que coincidan más de dos pacientes en la consulta. Los pacientes deberán acudir sin acompañante, excepto personas que así lo requiera
  • Toma de temperatura corporal y lavado de manos de los pacientes con gel hidroalcohólico suministrado por la clínica antes de entrar a consulta
  • El paciente deberá venir con mascarilla de casa
  • Es recomendable el uso de cubrezapatos

Limpieza y desinfección:

La mayor transmisión del virus en la consulta dental se produce a causa de la generación de aerosoles (estos se producen con la utilización del instrumental odontológico, turbina, contra ángulos, etc.) quedando en suspensión pudiendo ser inhalados por profesional y paciente, por lo que se debe aplicar un protocolo minucioso de esterilización y desinfección de cada box

Es recomendable el uso de fundas desechables para el material

Los EPIS:

Mascarillas: Todos los protocolos actuales recomiendan el uso de mascarillas con filtro tipo FFP2 (norma UNE-EN 149:2001 +A1:2009) al ser considerada la profesión de dentista como de riesgo debido a la generación habitual de aerosoles. En ningún caso éstas incluirán válvula de exhalación ya que en este caso el aire es exhalado directamente al ambiente sin ningún tipo de retención y se favorecería, en su caso, la difusión del virus.

Guantes: Deberán usarse siempre como viene siendo habitual en la actividad clínica diaria.

Protección ocular y facial: Se debe usar protección ocular cuando haya riesgo de contaminación. Los protectores o pueden ser gafas integrales o pantallas faciales

Ropa protectora: se recomienda el uso de gorro y de bata desechable impermeable (norma UNE-EN-14126). Es recomendable el uso de zuecos y de cubrezapatos.

Aplicar todas estas medidas supone un antes y un después en la gestión de las clínicas dentales y lleva a los profesionales a preguntarse es si el nuevo modelo será rentable teniendo en cuenta:

– por un lado la inversión que requiere poder realizar los trabajos con máxima seguridad (lo que supone un incremento de los gastos fijos)

– y por otro, que el aumento de los tiempos de limpieza, preparación y desinfección ya no solo de los materiales sino de la clínica en sí,  afectará de forma directa al número que se podrán atender en una jornada