Los 5 ejes del método 5AXIS: elegir un EPI con criterio (y con la sostenibilidad en el centro)

EPI, Iturri, Sostenibilidad

Puntos clave

5AXIS es la metodología propia de ITURRI para mejorar la seguridad ocupacional y apoyar la toma de decisiones en el puesto de trabajo. Se desarrolla en cinco fases (diagnóstico, diseño, pruebas, implementación y supervisión) y evalúa cada solución de protección en cinco ejes: funcionalidad, confort, imagen, durabilidad y sostenibilidad.

  • Cinco fases: diagnóstico, diseño, pruebas, implementación y supervisión. Es un ciclo de mejora continua, no una compra puntual.
  • Cinco ejes de evaluación: funcionalidad, confort, imagen, durabilidad y sostenibilidad.
  • Con datos objetivos: más de 40 protocolos de ensayo de laboratorio propios, además de las normas del sector, y observación directa del trabajador en su puesto (método DILO, «un día en la vida de»).
  • Elegir y también innovar: analizar los cinco ejes permite identificar las fortalezas de cada producto del mercado, escoger la mejor solución disponible y detectar oportunidades para desarrollar EPIs más completos.
  • Sostenibilidad medible: materiales, reciclabilidad, huella de carbono e hídrica y ecodiseño. La durabilidad, además, contribuye de forma directa a la sostenibilidad, porque reduce fabricación, transporte y residuo.

Tres guantes encima de la mesa. Los tres cumplen la EN 388:2016+A1:2018, los tres marcan un nivel de corte más que decente y los tres valen, sobre el papel, para el mismo puesto de tu almacén. ¿Cuál eliges?

Si la respuesta es «el más barato», acabas de comprar como se compraba hace treinta años.

Llevamos desde 1947 sirviendo equipos de protección, y en el camino aprendimos algo que no cabe en ninguna ficha técnica: dos productos que cumplen la misma norma pueden dar resultados muy distintos en el puesto. Uno se lleva puesto todo el turno. El otro termina en el bolsillo del pantalón a media mañana. Y un guante en el bolsillo no protege a nadie.

Para resolver esa duda con criterio, y no a ojo, usamos un método propio. Se llama 5AXIS.

Qué es 5AXIS (y por qué no es solo una forma de elegir producto)

Conviene aclararlo desde el principio, porque es el malentendido más habitual. 5AXIS no es un catálogo de recomendaciones ni un sello que se le pone a un guante. Es una metodología de mejora de la seguridad ocupacional y de apoyo a la toma de decisiones, estructurada en cinco fases, que acompaña a una organización desde que detecta un problema en un puesto hasta mucho después de haber implantado la solución.

Elegir el producto adecuado es una parte de ese proceso. Importante, sí, pero una parte.

El método nace del diseño centrado en el usuario, esa forma de trabajar que en vez de mirar solo el catálogo mira a la persona que va a llevar el equipo puesto ocho horas. Y se apoya en dos patas: investigación cualitativa (entrevistas, observación en planta) e investigación cuantitativa (encuestas y ensayos de laboratorio).

Las cinco fases

  • Diagnóstico. Preguntar bien, escuchar y definir el reto real. Entrevistas con los distintos roles de la empresa, encuestas a quien usa el equipo y observación directa en el puesto.
  • Diseño. Traducir esas necesidades a requisitos técnicos y buscar soluciones, apoyándose en datos de laboratorio y en los cinco ejes.
  • Pruebas. Llevar la solución al entorno real de trabajo durante un tiempo y recoger la experiencia de quien la usa.
  • Implementación. Desplegarla en toda la organización, con formación y con ajustes sobre la marcha.
  • Supervisión. Comprobar que la solución ha dado los resultados esperados, y en qué grado. Seguir midiendo.

Es un ciclo, no una línea recta. Se revisa, se corrige y se vuelve a empezar cuando cambian el puesto, el riesgo o la persona. Por eso la fase cinco no es el final: es lo que alimenta el siguiente diagnóstico.

Los cinco ejes: el criterio con el que se evalúa

Dentro de ese proceso, cuando toca valorar soluciones, entran los cinco ejes que dan nombre al método. La idea de fondo es sencilla: un EPI no se juega su valor en un solo atributo, sino en cinco a la vez.

  • Funcionalidad. ¿Hace el trabajo en el entorno real donde se va a usar?
  • Confort. ¿Se puede llevar puesto un turno entero sin pelearse con él?
  • Imagen. Cómo se ve y cómo hace sentir a quien lo lleva, incluida la marca que proyecta tu empresa.
  • Durabilidad. Cuánto aguanta y cuánto cuesta mantenerlo. Aquí es donde el precio de la etiqueta empieza a mentir.
  • Sostenibilidad. Qué huella deja el producto desde que se fabrica hasta que se retira.

El Reglamento (UE) 2016/425 y el RD 773/1997 te dicen qué tiene que cumplir un EPI y cómo debe elegirse según el riesgo del puesto. En la práctica, eso marca el suelo, no el techo. La norma te dice si un producto es legal; no te dice si es el adecuado para tu gente. Ese salto, el que va de lo legal a lo adecuado, es justo lo que resuelven los cinco ejes.

Eje por eje, sin quedarnos en la teoría

1. Funcionalidad: que haga el trabajo donde se va a hacer

Parece obvio y no lo es. Un guante puede tener un corte excelente en el laboratorio y quedarse corto en el agarre justo cuando tu operario manipula una chapa con aceite. La funcionalidad no se mide contra la norma: se mide contra el puesto. El suelo que se pisa, la pieza que se agarra, la temperatura de la nave, el líquido que salpica.

Por eso el primer eje no se responde desde el despacho. Se responde mirando cómo trabaja realmente tu gente.

2. Confort: el eje que casi todo el mundo subestima

Aquí va la idea que más nos cuesta defender en una reunión de compras, y la que más veces se confirma en planta: más protección no siempre protege más.

Un calzado incómodo se utiliza menos. Un guante que da calor se acaba quitando para la tarea fina. Una prenda que aprieta se cambia por otra que el trabajador se trae de casa, sin certificar. Y el EPI más protector del catálogo deja de cumplir su función en el momento en que resulta tan molesto que nadie lo lleva puesto.

El confort, entonces, no es un lujo ni un capricho del usuario. Es una condición para que la protección exista. Lo decimos después de casi ocho décadas viendo cajas de guantes carísimos sin abrir en la estantería de un almacén.

3. Imagen: sí, también cuenta

El vestuario de trabajo dice cosas. Dice a qué se dedica una empresa, dice cómo trata a su gente y, cuando el trabajador se siente bien con lo que lleva, dice también algo sobre el orgullo del oficio. La imagen no compite con la seguridad: la acompaña. Un uniforme que la gente se pone a gusto se lleva mejor y se cuida más.

4. Durabilidad: donde el precio de la etiqueta engaña

Este es el eje favorito de quien mira el presupuesto. Y con razón, aunque casi siempre lo mira al revés.

La prenda más barata del pedido casi nunca es la más barata a final de año. Una bota que aguanta el doble de lavados, o un guante que resiste el triple de ciclos de abrasión antes de romperse, se repone menos veces. Se pide menos, se gestiona menos, se tira menos.

De analizar bien este eje sale una consecuencia muy práctica, que no es un eje formal del método pero conviene tener en la cabeza: el coste por uso. Lo que realmente te cuesta un EPI no es lo que pagas el día del pedido, sino lo que pagas cada vez que alguien lo usa, repartido entre todas esas veces.

Un ejemplo rápido. Dos pantalones ignífugos, uno un 30 % más caro que el otro. Si el caro aguanta el doble de lavados industriales manteniendo la protección, al cabo de un año has comprado la mitad de unidades. Precio por unidad, pierde. Coste por uso, gana con holgura.

5. Sostenibilidad: el eje que no puede ser un sello verde

Y llegamos al quinto. El que más se nombra en las presentaciones y el que más fácil es rellenar de humo.

Para nosotros la sostenibilidad solo entra en la decisión si se puede medir. Nada de «comprometidos con el planeta» sin una sola cifra detrás. Lo que sí se mide, y lo que sí pesa en 5AXIS, es concreto: el impacto ambiental de los materiales, la reciclabilidad del producto al final de su vida, la huella de carbono y la huella hídrica de su fabricación, y el ecodiseño que permite reparar o reutilizar en lugar de tirar.

Hay algo que une este eje con el anterior y que casi nadie cuenta. Durabilidad y sostenibilidad son ejes distintos, se evalúan por separado, pero están estrechamente relacionados: la durabilidad contribuye de forma directa a la sostenibilidad. Un EPI que dura el doble es un EPI que se fabrica la mitad de veces, se transporta la mitad de veces y se convierte en residuo la mitad de veces. Antes de hablar de materiales reciclados, la primera pregunta útil es cuántas veces vas a tener que reponer eso que estás comprando.

¿Y esto quién lo mide? El laboratorio y el «Día en la Vida De»

Un método está muy bien sobre el papel. La pregunta seria es otra: ¿con qué se sostienen esas cinco valoraciones? Con datos, no con opiniones.

ITURRI cuenta con un laboratorio interno que ha desarrollado más de 40 protocolos de ensayo. Unos parten de estándares existentes y otros son propios, para cuando las normas disponibles no llegan a medir bien lo que pasa en el puesto.

Un ejemplo: el agarre de un guante

Los estándares más habituales del sector no evalúan de forma suficiente ni específica determinados aspectos del agarre en condiciones reales de uso: sobre qué superficie, con qué grado de humedad o de aceite, con qué peso y con qué tipo de borde. Así que se diseñó un ensayo interno que mide justo eso, usando por ejemplo la chapa real de un cliente del sector de automoción como superficie de prueba.

Porque el agarre, en un puesto donde se manipulan piezas pesadas con aristas, no es un capricho: es lo que separa una jornada normal de un sobreesfuerzo o de un objeto que se desliza donde no debe.

Otro ejemplo: cómo se mide el confort en vestuario

En el vestuario laboral pasa algo parecido. Existen parámetros ampliamente utilizados en el sector, como la resistencia evaporativa (RET), que permiten evaluar la transpirabilidad de un tejido en condiciones controladas de laboratorio. Sirven, y se usan.

Pero el confort real de un trabajador depende de bastantes más factores. Por eso, dentro de 5AXIS se emplean ensayos complementarios que analizan no solo el paso del vapor de agua, sino también la velocidad de secado, la absorción y distribución del sudor o la ligereza del material. Con eso se obtiene una visión más completa del comportamiento de la prenda durante una jornada real, y la evaluación de laboratorio se acerca a la experiencia que va a tener el usuario en su día a día.

Y la parte que no se hace con máquinas

Se llama DILO, «Day In the Life Of», un día en la vida de. Consiste en algo tan poco glamuroso como acompañar a los trabajadores en su puesto, observar cómo trabajan, fotografiar, tomar nota y experimentar de primera mano los riesgos y las incomodidades de su jornada. Entrevistas a los distintos roles de la empresa, encuestas a quien usa el equipo a diario y observación directa. De ahí salen las necesidades reales, que muchas veces no son las que se suponían desde la oficina.

Qué se gana mirando los cinco ejes a la vez

Aquí está, para nosotros, el verdadero valor del método. No consiste en encontrar el producto que puntúe alto en todo, sino en entender qué hace bien cada producto del mercado y aprender de ello.

Analizar funcionalidad, confort, imagen, durabilidad y sostenibilidad de forma sistemática permite dos cosas a la vez. La primera, escoger la mejor solución disponible hoy para un puesto concreto: un almacén frigorífico priorizará el confort térmico, una acería la durabilidad, y una política de compra responsable puede darle más peso a la sostenibilidad. La segunda, y más interesante a medio plazo, detectar oportunidades de mejora: cuando ves con claridad dónde destaca cada referencia, también ves qué falta por combinar.

Ahí es donde 5AXIS deja de ser solo una herramienta para elegir y se convierte en una herramienta para innovar. Las mejores prestaciones de cada eje señalan el camino de los EPIs que todavía no existen, esos que reúnen lo bueno de varios. Y en eso trabajamos.

La sostenibilidad, en concreto: qué se mide y qué se hace

Como el eje de la sostenibilidad es el que más fácil se llena de palabras bonitas, merece que bajemos al detalle. Cuando decimos que un EPI es más o menos sostenible, no hablamos de una etiqueta: hablamos de cosas que se pueden contar.

Se mira el material: de qué está hecho, si incorpora fibras recicladas, si su producción consume más o menos agua y energía. Se mira la huella de carbono e hídrica de fabricarlo, que no es la misma en un tejido que en otro. Se mira el ecodiseño, es decir, si la prenda está pensada para repararse y alargar su vida en vez de tirarse a la primera rozadura. Y se mira el fin de vida: qué pasa con ese guante o esa bota cuando ya no sirven, si acaban en un vertedero o si pueden entrar en un circuito de reciclaje o reutilización.

Ahí es donde la economía circular deja de ser una consigna y se vuelve operativa. Recuperar prenda usada, reutilizar lo que aún sirve, reciclar el material que ya no da más. No siempre se puede, no en todos los productos, y no lo vamos a vender como si fuera magia. Pero cuando se puede, cuenta, y cuenta con números.

Por qué esto te interesa a ti (y no solo al servicio de prevención)

Si compras EPIs para tu empresa, los cinco ejes te dan algo muy práctico: argumentos. Cuando tengas tres presupuestos sobre la mesa y los tres «cumplan», podrás explicar por qué eliges uno y no otro sin recurrir al precio pelado. Podrás justificar ante dirección que el guante de doce euros sale más caro que el de dieciocho. Y podrás meter la sostenibilidad en tu política de compra con criterios medibles, no con buenas intenciones.

Esa es, al final, la tranquilidad de comprar con método: saber que lo que le pones a tu gente responde al puesto, aguanta lo que tiene que aguantar y deja la huella que dijiste que iba a dejar. Y que, si mañana alguien te pregunta por qué elegiste eso, tienes la respuesta y la tienes documentada. El papel también protege.

Una última cosa. Este mismo criterio de los cinco ejes lo hemos llevado a la tienda online de ITURRI: en las fichas de producto verás la Valoración 5 ejes, un gráfico que resume de un vistazo el perfil de cada referencia en funcionalidad, confort, imagen, durabilidad y sostenibilidad. Para comparar dos guantes sin abrir dos pestañas y leer dos fichas enteras.

Preguntas frecuentes sobre el método 5AXIS

¿Qué es el método 5AXIS?

Es la metodología de ITURRI para mejorar la seguridad ocupacional y apoyar la toma de decisiones. Se desarrolla en cinco fases (diagnóstico, diseño, pruebas, implementación y supervisión) y evalúa las soluciones de protección en cinco ejes, con datos de laboratorio y con la experiencia de quien las usa.

¿Es solo un método para elegir EPIs?

No. Elegir el producto adecuado es una parte del proceso, pero el método abarca desde el diagnóstico del puesto hasta la supervisión posterior, pasando por las pruebas en condiciones reales. Es un ciclo de mejora continua.

¿Cuáles son los cinco ejes?

Funcionalidad, confort, imagen, durabilidad y sostenibilidad. Un EPI no vale por un solo atributo, sino por cómo se comporta en los cinco a la vez, en el puesto concreto donde se va a usar.

¿En qué se diferencia de elegir un EPI por la norma o por el precio?

La norma (Reglamento (UE) 2016/425, RD 773/1997, normas EN) te dice si un producto es legal; el precio te dice lo que pagas hoy. 5AXIS añade lo que ninguno de los dos responde: si ese producto es el adecuado para tu gente y cómo se comporta a lo largo de su vida útil.

¿Cómo entra la sostenibilidad en la decisión?

Con criterios que se pueden medir: el impacto de los materiales, la reciclabilidad, la huella de carbono e hídrica de fabricar el producto y el ecodiseño. Y con una idea sencilla: la durabilidad contribuye directamente a la sostenibilidad, porque un equipo que dura más se fabrica, se transporta y se desecha menos veces.

¿Cómo se miden ejes como el confort?

Combinando normas del sector y ensayos propios. En vestuario, por ejemplo, junto a parámetros como la resistencia evaporativa (RET) se analizan la velocidad de secado, la absorción y distribución del sudor o la ligereza del material, para acercar la medición de laboratorio a lo que siente el trabajador en una jornada real.

¿5AXIS solo sirve para escoger entre lo que ya existe?

También sirve para mejorar lo que existe. Al analizar las fortalezas de cada producto en los cinco ejes se ve con claridad qué prestaciones convendría combinar, y eso orienta el desarrollo de nuevos equipos más completos.

El siguiente paso

Dinos qué puestos tienes y qué riesgos hay en cada uno. Pasamos tu equipamiento por los cinco ejes contigo, te explicamos qué encaja en cada puesto y por qué, y te dejamos la documentación de cada EPI donde tiene que estar. Nuestro equipo técnico te acompaña en el proceso, desde el diagnóstico hasta la revisión posterior.

Proteger bien no es comprar más. Es que tu gente lleve puesto lo que le corresponde, que dure lo que tiene que durar y que el papel lo respalde.

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